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Los orígenes del sindicalismo rural en la Argentina se remontan a principios de siglo, cuando se formó una organización que surgió como respuesta al estado de indefensión de los trabajadores del campo, quienes padecían situaciones de grave explotación por parte de las inescrupulosas empresas.

Pese a la precariedad y a la ausencia de normas legales que los reconozcan, los primeros movimientos obreros relacionados al sector agropecuario, desarrollaron una activa labor en pro de la conquista de sus derechos. Los trabajadores pactaron con sus empleadores las condiciones de trabajo mediante los denominados "pliegos de condiciones", estos eran acuerdos colectivos suscriptos con la patronal y su concertación generó gran cantidad de conflictos.En 1901, en Pergamino, provincia de Córdoba, los trabajadores realizaron uno de los primeros movimientos de fuerza. Otra de las importantes protestas de la época fue la lucha que libraron, en Chaco, los trabajadores del Ingenio "Las Palmas de Deolinda". Los estibadores, por su parte, constituyeron su Centro en Inriville, en 1911.

Uno de los episodios más dramáticos en la historia del sindicalismo rural fueron las huelgas patagónicas de 1920 y 1921, organizadas por los trabajadores rurales patagónicos.Reclamaban cosas tan elementales como: velas para alumbrarse, un botiquín de auxilio con explicaciones en castellano, eliminar el hacinamiento en las viviendas, un lavatorio para higienizarse, entre otras exigencias. Uno de los destacados líderes, que fue víctima de estas huelgas, fue el gaucho Facón Grande, a quien la UATRE dio su homenaje alzando un monumento en su memoria en la provincia de Santa Cruz y bautizando a su hotel con el nombre de aquel trabajador rural.

En aquellos levantamientos, que fueron reprimidos por las fuerzas militares enviadas por el gobierno nacional, murieron junto a Facón Grande más de mil quinientos trabajadores rurales. En el resto del país las dificultades para suscribir los pliegos generó que los distintos sindicatos se agruparan en un fuerte mucho más sólido. Así en 1.933 se fundó, en Marcos Juárez, la Federación de Obreros Rurales, Estibadores y Anexos, de la provincia de Córdoba. Unos años más tarde, en 1937 se consolidó la Federación Sindical Santafecina de Trabajadores Rurales, la cual fue denominada COMARCAL.


Luego de la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación se gestó por primera vez un instrumento legal que amparaba al trabajador rural permanente: el Estatuto del Peón Rural. Este fue reglamentado bajo la presidencia del General Perón en 1949, ampliando sus alcances y originando manifestaciones contrarias desde todos los sectores y tintes políticos. Por primera vez un gobierno buscaba dignificar la vida del trabajador del campo, hombre que, hasta aquel momento, había quedado relegado de los derechos básicos como las horas de descanso y la vestimenta adecuada para trabajar, entre otras necesidades.
La falta de normas jurídicas que reconocieran la legitimidad de las organizaciones obreras conspiraba contra la estabilidad de las instituciones sindicales, hasta que en 1945 se dictó un decreto que les dio un fuerte impulso. Estas condiciones hicieron que el 15 de octubre de 1947 se formara la FATRE, como el sindicato más representativo del sector rural; unos años más tarde, en 1951, la FATRE se juntó con pequeños productores y con la Federación Rural Argentina de Transportadores, bajo la denominación de FASA. Recobró el nombre de FATRE en el año 1961.

Finalmente una resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación resolvió, en octubre de 1988, el carácter de Unión y su denominación: Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores.
    
En 1991 asumió el nuevo secretariado con la conducción encabezada por Gerónimo Venegas. Los primeros meses de ese año no fueron fáciles para UATRE. La necesidad de regularizar el gremio, de construir un sindicato de auténticos trabajadores que defendieran los intereses de sus pares, motivó a que un grupo de dirigentes de distintos puntos del país confluyeran en un proyecto en común.     

El 28 de diciembre de 1991 en el Congreso Nacional de UATRE Gerónimo Venegas anunció su prioridad numero uno: “Construir el gremio de los rurales como si se empezara de cero”.
Roberto Petrochi, José Araujo, Oscar Ceriotti, Ramón Ayala, Carlos Castro, Viernes Muñoz, y Jorge Rodriguez, estaban liderados por un hombre que ya mostraba sus dotes de conductor: Gerónimo Venegas. Los trabajadores rurales tenían un nuevo Secretariado integrado por verdaderos trabajadores rurales.

El 26 de diciembre de 1995, UATRE asumió la conducción de la Obra Social , que a partir de allí paso a llamarse OSPRERA. También en aquellos primeros años comenzaron a recorrer el país y a reorganizar la estructura del gremio seccional por seccional. Así fue que a fines de 1996, en la ciudad de Mar del Plata, UATRE y OSPRERA lanzaron la campaña Nacional por el Blanqueo de Trabajadores Rurales.     

El desarrollo humano de los trabajadores rurales es una tarea que la dirigencia de UATRE de todo el país ha tomado como un compromiso ineludible. La capacitación es un eje central para lograr este objetivo.
A través de convenios firmados con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con Ministerios de Salud y Trabajo provinciales, con Universidades Nacionales, con Organizaciones No Gubernamentales y otras instituciones, UATRE pudo llevar adelante planes y acciones que posibilitaron el perfeccionamiento laboral de sus trabajadores .     

Desde la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) se trabajó intensamente para terminar con una situación clara de injusticia social. Luego de un gran trabajo de los representantes de UATRE en la CNTA y de los dirigentes de Santiago del Estero, se logró que la Comisión resolviera establecer para esta provincia una jornada que no podía superar las 8 horas diarias o 48 semanales de lunes a sábados. A Santiago del Estero, le siguieron Mendoza, San Juan, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Córdoba, La Pampa , Buenos Aires, Catamarca, Santa Fe, entre otras.
Luego de recorrer el país, recoger experiencias, los dirigentes de UATRE junto a un grupo de profesionales y colaboradores (nucleados en la Comisión Legislativa Rural) empezaron a trabajar y darle forma a un proyecto de Ley que sería presentado en el Congreso de la Nación.

El 3 de diciembre de 1997 el proyecto de Libreta de Trabajador Rural fue aprobado por mayoría en la Cámara de Senadores y pasó a la Cámara de Diputados y la Comisión de Legislación del Trabajo comenzó su tratamiento. Dicho proyecto iba de una Comisión a otra y así demoraba su tratamiento. Hasta que por fin su anunció que se trataría en el recinto. Sin embargo, el proyecto de UATRE era ubicado en el ultimo lugar del temario ya sí nunca llegaba a tratarse.

Cuando todos los senadores levantaron sus manos para aprobar por unanimidad el Proyecto de Libreta de Trabajo Rural, el festejo fue emocionante dentro y fuera del Congreso. Miles de trabajadores rurales de todo el país se movilizaron frente al Congreso reclamando “Libreta Ya”. Estas dos palabras sintetizaban el sentimiento de todos los dirigentes y trabajadores de campo.
Finalmente, el 24 de abril de 2001 se reglamentó la Ley que creaba la Libreta del Trabajador Rural y ponía en funcionamiento el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE).     

UATRE también reunió a las mujeres rurales bajo el lema “Red nacional de Mujeres de UATRE ” . La iniciativa nació de la necesidad de que la mujer sea protagonista en su ámbito laboral y gremial, uniendo esfuerzos con los dirigentes de la institución.
La Red de Mujeres Rurales de UATRE quedó formalizada el 19 de mayo de 2001 y sus integrantes pudieron establecerse como meta esencial la elevación social, cultural y moral de las mujeres rurales de todo el país.


En mayo de 2002, UATRE, se propuso un nuevo objetivo con el fin de contribuir a la dignificación de los trabajadores rurales: alfabetizar a los hombres y mujeres del campo que durante su niñez y adolescencia no tuvieron la oportunidad de recibir educación. Por ello, puso en marcha el Programa de Alfabetización Rural (PAR) con el objetivo de que los trabajadores puedan defender sus derechos con el manejo de la lectura, escritura y cálculos básicos.     
El 11 de agosto de 2004 UATRE junto a las entidades del agro entregó las primeras Prestaciones por Desempleo a los trabajadores de campo, un beneficio del cual estaban excluidos desde el año 1991.

La constitución de la Secretaria de la Mujer dentro del Secretariado Nacional de UATRE a partir de diciembre de 2003 fue un paso más en el nuevo protagonismo de los trabajadores rurales. No fue casualidad que la inserción de la mujer rural en el Secretariado Nacional del gremio se concretara en los comienzos del nuevo siglo .
Cuando se avanza mucho, como lo ha hecho, UATRE desde 1991, existen dos posibilidades. O quedarse mirando lo que se hizo, acariciándolo, cometiendo el error de quedarse estancado, casi sin darse cuenta. O bien, seguir pensando creativamente como mejorar. UATRE elige, día a día, el camino correcto.     

La problemática social y recreativa de UATRE también estuvo presente en los objetivos esenciales del gremio para dignificar la vida de la familia rural. En ese sentido Gerónimo Venegas, Secretario General de UATRE señalo: “Desde que este Secretariado se hizo cargo del gremio hemos puesto mucho énfasis para que el trabajador se tomara el descanso que le corresponde. Para eso tenemos dos hoteles y un complejo recreativo en la ciudad de Necochea, y dos hospedajes en la provincia de Córdoba para el descanso y recreación de nuestros afiliados”.

Esta concientización que se realizó sobre el derecho a vacacionar de los trabajadores, sumado al crecimiento sostenido que el gremio ha tenido en la última década, generó, afortunadamente, que la capacidad de alojamiento se haya visto desbordada.